El mundo del motor es otra de mis pasiones. Las competiciones como la Fórmula 1 o Moto GP son capaces de traerte un sinfín de sensaciones, incluso si te encuentras en el salón de tu casa. Aunque, si se puede, siempre es mejor disfrutarlo en directo: el olor a gasolina, el neumático quemado, el chirriar de las ruedas sobre el asfalto…, son elementos que sólo se pueden vivir in situ.
Lástima que en ocasiones tengamos que asistir a espeluznates accidentes, que si bién forman parte del espectáculo, nos ponen los pelos de punta.
Cuidadooooooooooo!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!